El principal sospechoso del tiroteo masivo en la Universidad de Brown, que dejó dos estudiantes muertos y nueve heridos, fue encontrado sin vida en un almacén de Nueva Hampshire debido a una herida de bala autoinfligida. El hombre fue identificado como Claudio Neves Valente, de 48 años, un ciudadano portugués y exalumno de posgrado de la misma universidad. Las autoridades creen que Neves Valente no solo fue el autor del ataque del 13 de diciembre en Brown, sino también del asesinato de Nuno F.G. Loureiro, un profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), ocurrido dos días después. Loureiro y Neves Valente habían estado en el mismo programa académico de física en el Instituto Superior Técnico de Lisboa, Portugal, antes de que el sospechoso emigrara a Estados Unidos. Aunque las autoridades no han revelado un motivo claro, la investigación apunta a que la vida de Neves Valente no había transcurrido como él esperaba, habiendo sido despedido de su puesto en Lisboa en el año 2000 y retirándose de su posgrado en Brown en 2003 sin obtener un título. La presidenta de la Universidad Brown, Christina Paxson, confirmó que Neves Valente fue estudiante de física y probablemente conocía el edificio donde ocurrió el tiroteo. Como consecuencia directa de este caso, el presidente Donald Trump ordenó la suspensión inmediata del Programa de Visas de Diversidad, conocido como “lotería de visas”, a través del cual Neves Valente había ingresado al país.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que la medida busca “garantizar que ningún otro estadounidense se vea perjudicado”.
Este programa otorga anualmente hasta 55,000 residencias permanentes a ciudadanos de países con bajas tasas de inmigración a Estados Unidos.
En resumenLa búsqueda del autor del tiroteo en la Universidad de Brown terminó con el hallazgo del cuerpo sin vida del sospechoso, Claudio Neves Valente, quien se habría suicidado. La investigación lo vincula también con el asesinato de un profesor del MIT, con quien compartía un pasado académico. El caso ha tenido una repercusión política inmediata, llevando al presidente Trump a suspender el programa de “lotería de visas” por el cual el sospechoso había ingresado a Estados Unidos.