Desde este 9 de enero de 2026, es obligatorio en México que todas las líneas de telefonía móvil estén vinculadas a la identidad de una persona física o moral mediante su CURP e identificación oficial. La medida, impulsada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), busca combatir delitos como la extorsión y el fraude eliminando el anonimato, pero su arranque ha estado marcado por fallas técnicas y escepticismo sobre su efectividad. Los usuarios tienen hasta el 30 de junio de 2026 para completar el registro, ya sea de forma presencial en centros de atención o en línea a través de portales habilitados por las compañías. Quienes no cumplan con el trámite verán su servicio suspendido, limitándose únicamente a llamadas de emergencia. El primer día del registro, la plataforma de Telcel, el operador más grande del país, presentó fallas intermitentes, generando quejas de usuarios que no pudieron completar el proceso.
Expertos y analistas han expresado preocupaciones significativas.
Por un lado, se cuestiona la capacidad de las operadoras, especialmente las más pequeñas (OMVs), para implementar la tecnología necesaria y garantizar la ciberseguridad de la masiva base de datos personales y biométricos que se recopilará. Por otro, se duda de que la medida realmente frene al crimen organizado, ya que se anticipa que los delincuentes encontrarán métodos alternativos para mantener el anonimato, como el uso de chips de otros países o aplicaciones de mensajería. La CRT ha asegurado que los datos serán resguardados por los operadores bajo la ley de protección de datos, pero el reto tecnológico y de seguridad sigue siendo un punto crítico.
En resumenEl gobierno mexicano ha implementado un registro nacional obligatorio para todas las líneas de telefonía móvil con el fin de combatir la delincuencia. Sin embargo, el primer día del proceso estuvo plagado de problemas técnicos, mientras persisten serias dudas sobre la protección de los datos personales de millones de usuarios y la verdadera eficacia de la medida para disuadir a las redes criminales.