Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutaron una segunda ronda de bombardeos "a gran escala" en Siria contra múltiples objetivos del Estado Islámico (ISIS). Esta acción militar, realizada el sábado 10 de enero, se presenta como una represalia directa por la muerte de tres ciudadanos estadounidenses en un ataque yihadista en Palmira en diciembre. Según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), los ataques formaron parte de la 'Operation Hawkeye Strike' ('Operación Ojo de Halcón'), ordenada por el presidente Donald Trump el 19 de diciembre. La ofensiva se llevó a cabo con el apoyo de "fuerzas aliadas" y se concentró en las zonas desérticas de Ayta y Shiha, consideradas estratégicas por la presencia de células durmientes del grupo terrorista. Los objetivos incluyeron infraestructuras, depósitos de armas, refugios logísticos y centros de reagrupamiento.
En un comunicado, el CENTCOM precisó que el propósito de la operación es "erradicar el terrorismo islámico contra nuestros combatientes, prevenir futuros ataques, y proteger a las fuerzas estadounidenses y asociadas en la región".
Además, lanzaron una advertencia contundente: "Nuestro mensaje sigue fuerte: si hieres a nuestros combatientes, te encontraremos y mataremos en cualquier parte del mundo".
Esta nueva oleada de ataques confirma la postura activa de la administración Trump en Medio Oriente y su estrategia de combatir el terrorismo yihadista, la cual ha justificado acciones militares en al menos seis países, incluyendo Yemen, Somalia e Irán. Aunque ISIS perdió su control territorial en 2019, sigue operando con ataques esporádicos, lo que mantiene la presencia militar estadounidense en la zona en colaboración con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).
En resumenEn represalia por la muerte de tres estadounidenses, el ejército de EE. UU. realizó una nueva serie de bombardeos a gran escala contra objetivos de ISIS en Siria, como parte de la 'Operación Ojo de Halcón' ordenada por el presidente Trump, reafirmando su compromiso de combatir al grupo terrorista en la región.