El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su retórica hacia Cuba, advirtiendo que la isla ya no recibirá petróleo ni dinero de Venezuela y sugiriendo que debe llegar a un acuerdo con Washington “antes de que sea demasiado tarde”. Estas declaraciones se producen en un clima de máxima tensión regional tras la operación militar estadounidense que resultó en la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro. La ofensiva diplomática y verbal de Trump se ha consolidado tras la operación 'Resolución Absoluta', que según el gobierno de La Habana, resultó en la muerte de 32 militares cubanos. Trump argumenta que Venezuela ya no necesita la protección de Cuba porque ahora cuenta con el respaldo de Estados Unidos, afirmando que “¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO O DINERO YENDO A CUBA-CERO!”.
En respuesta, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, declaró que a su país “nadie le dicta qué hacer” y que es una nación libre y soberana.
Por su parte, el gobierno interino de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, ha reafirmado sus lazos con Cuba y ha manifestado que buscará la vía diplomática con EU, aunque condenando la “agresión criminal”.
Desde su reclusión en Nueva York, Nicolás Maduro envió un mensaje a través de su hijo, afirmando que él y su esposa Cilia Flores “están bien” y son “unos luchadores”.
La situación ha generado una alerta de viaje por parte de EU, que ha instado a sus ciudadanos a abandonar Venezuela, advirtiendo sobre la presencia de milicias armadas, una percepción que la cancillería venezolana ha calificado como “relatos inexistentes”.
En resumenLa captura de Nicolás Maduro ha desencadenado una nueva fase de presión por parte de Estados Unidos hacia Cuba, con Donald Trump declarando el fin del apoyo venezolano a la isla y urgiendo un acuerdo. Mientras Venezuela busca una salida diplomática y reafirma su alianza con Cuba, la tensión regional aumenta, con el gobierno cubano defendiendo su soberanía y Maduro enviando mensajes de resistencia desde su detención.