En respuesta, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, declaró que a su país “nadie le dicta qué hacer” y que es una nación libre y soberana.

Por su parte, el gobierno interino de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, ha reafirmado sus lazos con Cuba y ha manifestado que buscará la vía diplomática con EU, aunque condenando la “agresión criminal”.

Desde su reclusión en Nueva York, Nicolás Maduro envió un mensaje a través de su hijo, afirmando que él y su esposa Cilia Flores “están bien” y son “unos luchadores”.

La situación ha generado una alerta de viaje por parte de EU, que ha instado a sus ciudadanos a abandonar Venezuela, advirtiendo sobre la presencia de milicias armadas, una percepción que la cancillería venezolana ha calificado como “relatos inexistentes”.