“Lo entendió, fue una conversación muy amable”, precisó.

Además, Sheinbaum expresó su rechazo a la intervención en Venezuela y defendió la soberanía de México, asegurando que “nunca va a negociar la soberanía ni la integridad territorial”. También se abordó la próxima revisión del T-MEC, sobre la cual se mostró optimista, y la situación de los migrantes mexicanos en EU.

La presidenta ofreció que México podría fungir como “vehículo de comunicación” entre Estados Unidos y Cuba, si ambas naciones lo aceptan.