La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la que abordaron temas cruciales de la agenda bilateral como seguridad, narcotráfico, comercio e inversiones. Tras la conversación, Sheinbaum afirmó categóricamente que una intervención militar de Estados Unidos en México “está descartada” y “no está sobre la mesa”. La llamada, que la mandataria calificó como “una muy buena conversación”, se produjo en un contexto de tensiones recientes, luego de que Trump amenazara con posibles ataques terrestres a los cárteles en México. Sheinbaum explicó que una de las motivaciones para buscar el diálogo fue la insistencia de Trump en tener “más participación en la seguridad en México”. En la conversación, la presidenta reiteró la postura de México: “coordinación sin subordinación”. Afirmó que aunque Trump volvió a ofrecer ayuda, ella le comunicó que no era necesaria, ya que la colaboración actual está funcionando, destacando una reducción del 50% en el cruce de fentanilo.
“Lo entendió, fue una conversación muy amable”, precisó.
Además, Sheinbaum expresó su rechazo a la intervención en Venezuela y defendió la soberanía de México, asegurando que “nunca va a negociar la soberanía ni la integridad territorial”. También se abordó la próxima revisión del T-MEC, sobre la cual se mostró optimista, y la situación de los migrantes mexicanos en EU.
La presidenta ofreció que México podría fungir como “vehículo de comunicación” entre Estados Unidos y Cuba, si ambas naciones lo aceptan.
En resumenEn una llamada clave, la presidenta Sheinbaum reafirmó la soberanía de México ante Donald Trump, descartando cualquier intervención militar estadounidense. La conversación se centró en la cooperación en seguridad y comercio, con Sheinbaum defendiendo el diálogo respetuoso como la base de la relación bilateral y ofreciendo la mediación de México en el conflicto entre EU y Cuba.