A pesar de los esfuerzos diplomáticos, una reunión en Washington entre representantes de Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia concluyó sin acuerdo, aunque se estableció un grupo de trabajo para abordar las "discrepancias fundamentales". Expertos han estimado que una hipotética compra de Groenlandia podría ascender a 700,000 millones de dólares.

La insistencia de Trump ha generado preocupación entre los aliados europeos, quienes ven la medida como una potencial fractura en la OTAN. Una encuesta de Reuters/Ipsos reveló que solo el 17% de los estadounidenses apoya los esfuerzos de Trump por adquirir la isla, y una gran mayoría se opone al uso de la fuerza militar.