El presidente francés, Emmanuel Macron, fue más allá, afirmando que Europa no cederá ante "matones" y sugirió el uso del mecanismo anti-coerción del bloque, conocido como la "bazuca comercial". Como consecuencia directa, el Parlamento Europeo ha paralizado la ratificación de un acuerdo comercial con EE.UU. La disputa ha provocado nerviosismo en los mercados financieros, con caídas en Wall Street y un alza en el precio del oro, mientras los inversores buscan refugio ante la creciente incertidumbre geopolítica.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, también expresó su "firme" apoyo a Dinamarca, añadiendo más presión a una alianza de la OTAN que se muestra cada vez más fracturada.