Los organizadores denuncian que agentes federales han causado “pérdidas de vidas y abusos a los residentes de Minnesota”. La situación se agrava con la revelación de un memorando interno del ICE, obtenido por Associated Press, que autorizaría a los agentes a entrar en domicilios sin una orden judicial, una política que, según críticos, viola la Cuarta Enmienda de la Constitución de EE.UU. El vicepresidente J.D. Vance defendió esta política, argumentando que las órdenes administrativas emitidas por jueces de inmigración son suficientes, una postura que ha sido calificada como “ilegal y moralmente repugnante” por legisladores demócratas.

La comunidad de Minneapolis, considerada una 'ciudad santuario', se encuentra en un estado de alta tensión, con ciudadanos organizando patrullas de observación y utilizando silbatos para alertar sobre la presencia de agentes del ICE, en un claro desafío a las políticas federales.