Una familia de activistas e intérpretes de Lengua de Señas Mexicana, reportada como desaparecida en Morelia, fue encontrada sin vida y con signos de calcinación en el municipio de Zinapécuaro, Michoacán. Las víctimas fueron identificadas como Víctor Manuel Mújica, Anayeli Hernández y su hija de 12 años, Megan, cuyo caso ha conmocionado a la comunidad por su labor en favor de los derechos de las personas con discapacidad. La familia había sido reportada como desaparecida el 15 de enero en Morelia. Días después, sus cuerpos fueron localizados a la orilla de la autopista México-Guadalajara.
El crimen generó una fuerte reacción social y de las autoridades. El gobernador de Michoacán lamentó el suceso, calificándolo como un crimen "cobarde y atroz".
En una rápida respuesta, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y autoridades del estado de Morelos, logró la detención del presunto responsable del triple homicidio. La FGE informó que, a través de labores de inteligencia e investigación de campo, se identificó al imputado, quien se había trasladado a Morelos para evadir la acción de la justicia. El detenido fue ubicado y asegurado en dicha entidad, quedando a disposición de la autoridad ministerial para determinar su situación jurídica. El caso ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los activistas sociales en la región y la brutalidad de la violencia que afecta al estado.
En resumenLos activistas e intérpretes de Lengua de Señas, Víctor Manuel Mújica y Anayeli Hernández, junto a su hija Megan, fueron hallados calcinados en Michoacán tras ser reportados como desaparecidos. La Fiscalía del estado, en un operativo coordinado con autoridades de Morelos, detuvo al presunto responsable del triple homicidio, quien había huido para evadir la justicia.