La familia Mujica Hernández, dedicada a la interpretación de lengua de señas en Michoacán, murió por asfixia por sofocación mientras eran quemados vivos, según se reveló durante la audiencia de vinculación a proceso de uno de los presuntos responsables. Este crimen ha consternado a la sociedad michoacana por la brutalidad de los hechos y el perfil de las víctimas. Durante la audiencia de este domingo para definir la situación jurídica de Alfredo 'N', se confirmó que Víctor Mujica, de 37 años, su esposa Anayeli Hernández, de 36, y su hija Megan, de 12, fallecieron por la intoxicación con humo mientras eran calcinados.
Los estudios forenses no encontraron impactos de bala en los cuerpos, aunque Víctor presentaba ocho lesiones en el rostro.
La línea de investigación del Ministerio Público apunta a que tres hombres llegaron al domicilio de la familia la noche del 14 de enero. Tras lesionar a las víctimas, los agresores permanecieron en la vivienda hasta la madrugada, tiempo durante el cual sustrajeron objetos de valor. Posteriormente, subieron a la familia a su propia camioneta, sustrajeron fondos de una tarjeta de Víctor y abandonaron sus cuerpos calcinados bajo un puente en Zinapécuaro. Alfredo 'N', de 47 años y familiar de una de las víctimas, fue detenido y se solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que permanecerá recluido. El móvil del crimen, clasificado como secuestro agravado, no fue revelado por la fiscalía. Víctor y Anayeli eran miembros activos de la comunidad sorda y colaboraban con instituciones como el Congreso de Michoacán.
En resumenLa autopsia de la familia de intérpretes de señas asesinada en Michoacán reveló que murieron por asfixia mientras eran quemados vivos. En la audiencia contra uno de los presuntos responsables, familiar de las víctimas, se detalló que fueron atacados en su domicilio, robados y posteriormente calcinados. El crimen ha sido clasificado como secuestro agravado.