Diez personas fallecieron en el lugar y una más mientras recibía atención médica.

Entre las víctimas se identificó a Alejandro 'Charly' Moreno, músico de la banda Reencuentro Norteño, y a cinco guardias de seguridad privada que, según fuentes federales, estaban ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La principal línea de investigación de las autoridades atribuye el ataque a 'Los Marros', una célula del Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), debido a la añeja disputa que mantiene con el CJNG por el control del territorio. Antes del ataque, se encontraron dos mantas con amenazas del CSRL en la comunidad.

El alcalde de Salamanca, César Prieto, condenó los hechos, reconoció la “grave descomposición social” y solicitó el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora Libia García para pacificar el municipio. La Conferencia del Episcopado Mexicano también repudió la masacre, calificándola como un acto que “lastima profundamente la vida, la dignidad humana y la convivencia pacífica”, y exigió que no quede impune.