Esta escalada verbal y militar se produce en un contexto de alta tensión. Trump recordó su advertencia previa a Irán, que fue seguida por la “Operación Martillo de Medianoche”, un ataque estadounidense durante la guerra de los doce días entre Israel e Irán en junio de 2025. El mandatario republicano, quien retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear multinacional de 2015, busca forzar a Teherán a una nueva negociación bajo sus términos, con el objetivo central de impedir que Irán desarrolle armas nucleares. “Esperemos que Irán ‘Venga a la Mesa’ rápidamente y negocie un acuerdo justo y equitativo – NO ARMAS NUCLEARES – uno que sea bueno para todas las partes.

El tiempo se acaba, ¡es realmente esencial!”, escribió Trump.

La movilización de la flota estadounidense, que según Trump es aún mayor que la enviada a Venezuela, se ordenó tras las violentas protestas que sacudieron Irán a finales de 2025 y principios de 2026. A pesar de que las manifestaciones han cesado, la instrucción de enviar el contingente se ha mantenido.

Por su parte, el gobierno iraní ha respondido con escepticismo.

El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, negó haber estado en contacto con enviados estadounidenses o haber solicitado negociaciones.

Además, Teherán señaló que considera más probable una confrontación bélica que un diálogo, mientras advirtió que considerará “hostiles” a los países vecinos que permitan el uso de su territorio para lanzar ataques en su contra.