Entre las víctimas se encuentran tres hermanos de 6, 8 y 9 años que fallecieron tras caer a un estanque congelado en Texas.
La madre de los niños, Cheyenne Hangaman, relató a The Associated Press el trágico suceso: “Gritaban pidiéndome que los ayudara. Los vi a todos luchar, luchar por mantenerse sobre el agua”.
El temporal ha dejado a más de 410,000 hogares y negocios sin energía, principalmente en Tennessee y Mississippi, donde se esperan temperaturas aún más bajas.
En estados como Texas, la situación es crítica. En Dallas, las calles cubiertas de nieve han detenido la ciudad, impidiendo que miles de trabajadores, muchos de ellos inmigrantes en el sector de la construcción, puedan generar ingresos.
Residentes como Néstor Vela, quien elabora ladrillos, expresaron su preocupación a Fuerza Informativa Azteca: “Estamos en un promedio entre ciento cincuenta, doscientos dólares diarios en construcción.
Pero si no hay trabajo, es un día menos sin sueldo”.
La situación se agrava por el temor a que los tendidos eléctricos, cargados de hielo, colapsen, lo que dejaría a miles de familias sin calefacción en medio del frío extremo. Las autoridades de salud han advertido sobre el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono debido al uso de estufas de gas para calentar las viviendas, causa de al menos una muerte reportada en Luisiana. Los meteorólogos pronostican que las condiciones invernales podrían empeorar hacia el fin de semana en la mitad oriental del país.













