La fiscal general Pam Bondi informó que Lemon y otras tres personas, incluida la periodista local Georgia Fort, fueron detenidos por su presunta implicación en un “ataque coordinado” durante un servicio religioso en la Cities Church el 18 de enero. Los manifestantes confrontaron a un pastor acusado de ser un agente local de ICE.
Tras la protesta, el Departamento de Justicia, impulsado por el presidente Donald Trump quien calificó el evento como una “redada en una iglesia” por “agitadores e insurrectos”, prometió presentar cargos.
Sin embargo, un juez de distrito en Minnesota había dictaminado previamente que no existía “ninguna evidencia de que (Lemon) haya incurrido en conducta criminal”. El abogado de Lemon, Abbe Lowell, calificó el arresto como un “ataque sin precedentes a la Primera Enmienda y un intento transparente de desviar la atención de las múltiples crisis que enfrenta la administración (de Trump)”. Organizaciones de libertad de prensa como el Comité para la Protección de los Periodistas y PEN America, así como figuras políticas demócratas, han condenado enérgicamente la detención, considerándola una instrumentalización del sistema de justicia para perseguir a críticos del gobierno.













