Alcaraz logró una remontada histórica y agónica contra Alexander Zverev, mientras que Djokovic, a sus casi 39 años, demostró su vigencia al derrotar al italiano Jannik Sinner.

En una batalla de cinco horas y veintiséis minutos, Carlos Alcaraz alcanzó su primera final en Melbourne.

El número uno del mundo sobrevivió a un colapso físico que incluyó vómitos y calambres, después de haber dominado los dos primeros sets.

Cuando parecía derrotado y su rival sacaba para ganar el partido con 5-4 en el quinto set, el español resucitó para imponerse por 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4) y 7-5. Por su parte, Novak Djokovic cambió el guion del tenis reciente al vencer a Jannik Sinner, quien lo había derrotado en cinco de sus últimos enfrentamientos, por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4 en cuatro horas y doce minutos. Con esta victoria, el serbio jugará su undécima final en Australia, buscando su título número 25 de Grand Slam, lo que lo consolidaría como el tenista más laureado de la historia. La final del domingo enfrentará la juventud y el ascenso de Alcaraz contra la experiencia y la leyenda de Djokovic, en un choque que promete ser memorable para el mundo del tenis.