Críticos y opositores han señalado estos escándalos como un factor determinante en su salida. El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, rechazó que López fuera una “piedra en el zapato” para el partido, afirmando que “fue un compañero que siempre puso su mejor esfuerzo en la negociación política”. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que fue informada de la decisión con antelación y la enmarcó en la necesidad del senador de integrarse al trabajo territorial del partido. Durante su gestión de 15 meses, López Hernández presentó solo seis iniciativas legislativas, una cifra considerablemente baja, concentrándose más en la operación política para sumar legisladores de oposición a las filas de Morena.

Su sucesor como coordinador será Ignacio Mier, quien se ha comprometido a mantener la unidad y a priorizar el diálogo con todas las fuerzas políticas. La salida de Adán Augusto López, aunque justificada como una maniobra para fortalecer la estructura del partido, es vista como un reacomodo estratégico ante las polémicas que han marcado su liderazgo en el Senado.