Los archivos también mencionan a prominentes empresarios mexicanos como Ricardo Salinas Pliego, Carlos Slim y María Asunción Aramburuzabala, aunque su aparición en listas o correos no implica la comisión de algún delito. Sin embargo, la mayor controversia se centró en la reacción de Trump a una broma realizada por el presentador de los premios Grammy, Trevor Noah. Durante la gala, Noah bromeó diciendo que, ahora que la isla de Epstein ya no está disponible, Trump “necesita una nueva isla para pasar el rato con Bill Clinton”. La respuesta del mandatario fue inmediata y furiosa, utilizando su plataforma Truth Social para amenazar con una demanda millonaria contra Noah, a quien calificó de “pobre, patético y falto de talento”.
Trump negó enfáticamente haber estado alguna vez en la isla de Epstein, afirmando: “¡Prepárate, Noah, voy a divertirme contigo!”.
Mientras tanto, el Departamento de Justicia ha afirmado que su revisión del caso “ha concluido”, aunque varias víctimas han denunciado que los archivos no se han publicado en su totalidad, manteniendo un velo de opacidad sobre la red de complicidades del fallecido agresor sexual.













