Su discurso continuó con un llamado a la unidad y al amor frente al odio: “No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos”.

Este pronunciamiento se suma al de otros artistas como Billie Eilish y Justin Bieber, quienes portaron insignias con la leyenda “ICE out” en la alfombra roja, convirtiendo la gala en un escenario de protesta contra la administración de Donald Trump. La noche fue un triunfo para la música latina, con premios también para Natalia Lafourcade por ‘Cancionera’ como Mejor Álbum de Pop Latino, y Carín León por ‘Palabra De To's (Seca)’ en la categoría de regional mexicano. La victoria y el discurso de Bad Bunny no solo consolidan su estatus como una de las figuras más influyentes de la música global, sino que también marcan un momento significativo para la representación y la voz de la comunidad latina en la cultura popular estadounidense.