A diferencia de la búsqueda tradicional que muestra una lista de enlaces, el Modo IA genera resúmenes y respuestas directas que integran información de múltiples fuentes.

Utiliza una técnica que Google denomina "query fan-out", la cual descompone una pregunta compleja en varias subconsultas para obtener resultados más profundos y relevantes.

La función es multimodal, permitiendo a los usuarios realizar búsquedas mediante texto, voz o imágenes.

Además, ofrece un grado de personalización, ya que puede adaptar las respuestas considerando el historial de búsquedas del usuario o su actividad en otros servicios como Google Maps. Aunque el sistema está en una etapa temprana y puede cometer errores, Google asegura que prioriza la fiabilidad y recurre a los resultados tradicionales cuando no tiene un alto nivel de confianza en la información. La compañía también sostiene que, en sus pruebas, esta modalidad ha incrementado las visitas a una mayor diversidad de sitios web, ya que los usuarios utilizan los enlaces proporcionados para profundizar en los temas.

Este lanzamiento consolida el cambio de Google de un motor de búsqueda a un motor de respuestas, buscando ofrecer una interacción más natural e intuitiva.