Fabricado en un proceso de 3 nanómetros, este chip promete mejoras significativas en rendimiento, eficiencia energética e inteligencia artificial, estableciendo un nuevo estándar para los dispositivos Android de gama alta que competirán en 2026. El nuevo chipset integra la CPU Qualcomm Oryon de tercera generación, que según la compañía, ofrece un rendimiento un 20% superior y una eficiencia energética un 35% mayor en comparación con la generación anterior. En el apartado gráfico, la GPU Adreno ha sido rediseñada para mejorar el rendimiento en un 23% y reducir el consumo en un 20%, garantizando una experiencia de juego más fluida y estable. Sin embargo, el mayor avance se encuentra en la NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal) Qualcomm Hexagon, que es un 37% más rápida en tareas de IA. Esta potencia permitirá el funcionamiento de asistentes virtuales más avanzados y personalizados que procesarán los datos directamente en el dispositivo, mejorando la privacidad. Además, es la primera plataforma móvil compatible con el códec de Video Profesional Avanzado (APV), pensado para creadores de contenido.

Qualcomm confirmó que este procesador utilizará la arquitectura Arm v9 y que será adoptado por los principales fabricantes de Android, incluyendo a Samsung, Xiaomi, Sony, OPPO, OnePlus y Honor. De hecho, la recién anunciada Serie 17 de Xiaomi será la primera en incorporar este potente chip, marcando el inicio de una nueva era para los smartphones de élite.