Investigadores demostraron que este mecanismo podía ser automatizado para consultar números en secuencia a una velocidad masiva y sin restricciones significativas.

Al realizar este proceso miles de millones de veces, lograron construir una base de datos que, según afirman, contenía los números de teléfono de prácticamente todos los usuarios de la plataforma en el planeta. En algunos casos, la información recopilada incluía también la foto de perfil y el texto de estado del usuario.

Lo más alarmante del hallazgo es que esta vulnerabilidad no era nueva.

Otro investigador ya había notificado a Meta sobre este mismo problema en 2017, pero la falla permaneció sin una solución efectiva durante casi una década.

"Hasta donde sabemos, esta es la exposición más extensa de números de teléfono y datos de usuarios relacionada con un servicio de mensajería jamás documentada", afirmó Aljosha Judmayer, uno de los autores del estudio. Tras ser notificada por el nuevo equipo de investigadores, Meta tardó aproximadamente seis meses en implementar un mecanismo de limitación de velocidad (rate-limiting) para impedir que el ataque pudiera repetirse a gran escala. La compañía aseguró no haber encontrado evidencia de que actores maliciosos hubieran explotado esta vulnerabilidad antes de su corrección.