Por su parte, Zoox, propiedad de Amazon, ha iniciado un programa de viajes gratuitos en San Francisco para un grupo selecto de usuarios. Esta estrategia busca competir directamente con Waymo en su mercado más visible, permitiendo a los usuarios experimentar su tecnología en vehículos diseñados desde cero para ser autónomos, sin volante ni pedales.

La expansión de ambas compañías no está exenta de desafíos. La seguridad sigue siendo la principal preocupación para reguladores y el público, especialmente tras incidentes como el de un vehículo de Cruise (GM) que atropelló a un peatón, lo que llevó a la suspensión de sus operaciones. Sin embargo, Waymo defiende su historial de seguridad, citando datos que muestran una tasa de colisiones con lesiones significativamente menor en comparación con los conductores humanos.

La competencia se intensifica mientras ambas empresas buscan obtener las aprobaciones regulatorias necesarias para operar comercialmente y cobrar por sus servicios en más territorios.