Dentro del grupo, cualquier miembro puede invocar a la IA para que busque información, resuma archivos o responda preguntas, centralizando la colaboración en un solo espacio. El sistema ha sido entrenado para adaptarse a la dinámica de grupo, decidiendo cuándo intervenir o cuándo permanecer en silencio para no interrumpir la conversación humana. La creación de un chat grupal es sencilla: desde un chat existente o nuevo, se puede pulsar un ícono de personas para agregar participantes y compartir un enlace de invitación. OpenAI ha destacado que la privacidad es una prioridad, asegurando que las conversaciones personales y la memoria individual de cada usuario con ChatGPT no se comparten ni se filtran en los chats grupales. La función, que fue probada en una fase piloto, ya se está implementando para todos los usuarios registrados de ChatGPT, tanto en las versiones gratuitas como en las de pago, a nivel global. Este movimiento estratégico busca convertir a la plataforma en un espacio más social e integrado, compitiendo indirectamente con aplicaciones de mensajería y colaboración como WhatsApp o Slack.