Este movimiento se enmarca en una tendencia más amplia hacia una mayor apertura, impulsada en parte por la presión regulatoria en mercados como la Unión Europea, que exige mayor interoperabilidad entre plataformas dominantes. La compatibilidad de Quick Share con AirDrop se suma a otros esfuerzos recientes, como la adopción del protocolo de mensajería RCS por parte de Apple y la creación de alertas conjuntas contra rastreadores desconocidos.