Mantiene una arquitectura similar, incluyendo una CPU Oryon, pero con ciertas limitaciones para diferenciar ambos productos.

Los dos núcleos Prime del Gen 5 alcanzan una frecuencia de 3.8 GHz, en comparación con los 4.6 GHz del modelo Elite, y los seis núcleos de rendimiento operan a 3.32 GHz. También presenta recortes moderados en el rendimiento de la GPU Adreno y la NPU Hexagon, así como en la velocidad de la memoria RAM soportada y del módem 5G. A pesar de estas limitaciones, el nuevo chip representa una mejora significativa sobre la generación anterior, el Snapdragon 8 Gen 3, ofreciendo un 36% más de rendimiento en la CPU y un 42% de mejora en eficiencia energética. La estrategia de Qualcomm es lógica: crear un espacio para dispositivos de gama alta que, sin ser los topes de gama, ofrezcan una experiencia claramente superior a la gama media.

Fabricantes como OnePlus, con su modelo 15R, Motorola, Honor y Vivo serán los primeros en adoptar este nuevo procesador, con lanzamientos previstos en las próximas semanas.