Cuando el usuario introduce sus credenciales, el malware las captura y las envía a los ciberdelincuentes.

La infección se produce a través de la instalación de aplicaciones falsas en formato APK, descargadas desde fuentes no oficiales fuera de Google Play Store.

Una vez instalado, el troyano solicita permisos de accesibilidad que le otorgan un control casi total sobre el dispositivo, permitiéndole realizar acciones remotas como si lo estuviera manipulando físicamente. Además de robar datos bancarios, Sturnus tiene la capacidad de monitorear aplicaciones de mensajería, recopilando información de la cuenta, fotos, videos y el contenido de las conversaciones. Los expertos advierten que el malware es casi imposible de eliminar una vez que ha infectado el dispositivo, por lo que la prevención es crucial.

Se recomienda a los usuarios no instalar aplicaciones de fuentes desconocidas, revisar los permisos solicitados, mantener el sistema operativo actualizado y utilizar un antivirus.