Sin embargo, su elevado precio, que ronda los 2,500 dólares, y su lanzamiento inicial limitado a mercados selectos como Corea del Sur y Estados Unidos, lo posicionan como un producto de nicho. Samsung ha descrito este lanzamiento como un "piloto de volumen limitado", una estrategia para medir la aceptación del mercado y la durabilidad del dispositivo antes de una posible expansión global. Este movimiento es crucial para Samsung, especialmente ante la fuerte competencia de marcas chinas como Huawei, que ya han explorado formatos similares, y la inminente entrada de Apple en el segmento de los plegables, prevista para 2026. El TriFold no es solo un producto, sino un símbolo del esfuerzo de Samsung por mantenerse a la vanguardia de la innovación.