Por su parte, Spotify utiliza el 225% de la pila al mes; aunque su consumo por hora es bajo (5%), su alta actividad en segundo plano (casi 14 horas) contribuye de manera importante al gasto total. Otras redes sociales como Instagram y Facebook también impactan la batería, no solo por su uso directo sino por los procesos que ejecutan de forma continua para actualizar contenido y notificaciones. Estos datos ofrecen a los usuarios una perspectiva clara sobre cómo sus hábitos de consumo de contenido afectan directamente la vida útil diaria de sus teléfonos, obligándolos a gestionar mejor el uso de aplicaciones para optimizar la duración de la batería.