Además, la actualización introduce una innovadora función para compartir el almacenamiento interno con otros dispositivos del ecosistema, optimizando la gestión de archivos entre el teléfono, la tableta y otros equipos. En materia de seguridad, One UI 8.5 refuerza la protección de imágenes y datos sensibles, una prioridad creciente para los usuarios. Sin embargo, el cambio más comentado es el rediseño visual, que según los informes, adopta una estética más limpia y fluida, llegando a ser comparado con la interfaz de iOS. Este movimiento sugiere un esfuerzo estratégico por parte de Samsung para competir no solo en hardware y funcionalidades, sino también en el terreno del diseño de software y la experiencia de usuario, buscando unificar y refinar la identidad visual de su ecosistema conectado. La actualización se presenta como una nueva etapa para los dispositivos Galaxy, consolidando la apuesta de la compañía por un entorno más inteligente y cohesionado.