Apple consolida su control total sobre el segmento premium.

El iPhone 16 se posicionó como el líder absoluto en ventas, mientras que el recién lanzado iPhone 17 Pro Max logró entrar en la décima posición en tan solo un par de semanas en el mercado, un hito que demuestra una fuerte demanda inicial por sus modelos más caros. En contraste, el éxito de Samsung se basa en su dominio de la gama media. Todos sus dispositivos en el ranking pertenecen a la serie Galaxy A, con modelos como el A16, A06 y A36 liderando en volumen de ventas. Notablemente, y a diferencia del año anterior, ningún modelo de la serie insignia Galaxy S de Samsung logró entrar en el top 10, dejando el lucrativo mercado de gama alta completamente en manos de Apple. Estos datos confirman que, si bien Samsung es el rey del volumen y la accesibilidad, Apple maximiza su rentabilidad al monopolizar las ventas en el segmento más alto del mercado, demostrando la lealtad y el poder adquisitivo de su base de usuarios.