Fabricantes como Samsung, LG, y plataformas como Roku TV o Android TV, ofrecen aplicaciones oficiales gratuitas (por ejemplo, SmartThings o LG ThinQ) que permiten un control total del televisor. Estas aplicaciones no solo replican las funciones básicas como cambiar de canal o ajustar el volumen, sino que a menudo añaden ventajas como un teclado virtual para facilitar la búsqueda de contenido. Para televisores más antiguos que no cuentan con conexión a internet, la alternativa es utilizar un smartphone equipado con un emisor de infrarrojos (IR), una característica presente en ciertos dispositivos de marcas como Xiaomi o Huawei. Mediante aplicaciones universales como Mi Remote o AnyMote, el teléfono puede emular las señales del control remoto original, permitiendo manejar una amplia gama de aparatos electrónicos, desde televisores hasta decodificadores o sistemas de sonido.