Esta resolución busca fomentar la competencia en el mercado de sistemas operativos, permitiendo una mayor libertad para desarrollar y comercializar equipos con alternativas a Android. El núcleo de la investigación se centró en los llamados “contratos de compatibilidad” que Google firmaba con los fabricantes de teléfonos inteligentes. Según la autoridad, estos acuerdos imponían condiciones que en la práctica dificultaban la producción y venta de dispositivos que utilizaran sistemas operativos distintos al ecosistema de Google. Tras el análisis, la CNA aceptó los compromisos presentados por la propia empresa para solucionar estas preocupaciones, los cuales son consistentes con medidas aplicadas en otras jurisdicciones a nivel mundial. El cambio tendrá un impacto directo en el mercado, ya que los fabricantes podrán, en teoría, fabricar y distribuir libremente dispositivos con otros sistemas operativos sin enfrentar las restricciones que antes condicionaban sus decisiones tecnológicas.

La CNA señaló que estas medidas ampliarán las alternativas disponibles para las empresas y contribuirán a reducir costos asociados a diferentes configuraciones de software.

Esta decisión se enmarca en un debate regulatorio más amplio sobre la competencia en los mercados digitales en México, los cuales han estado bajo escrutinio desde 2020 debido a sus fuertes efectos de red y los altos costos de cambio para usuarios y desarrolladores. La comisión vigilará el cumplimiento de los compromisos y advirtió que continuará investigando prácticas que limiten las opciones en la economía digital.