Esta resolución histórica permitirá a los fabricantes de dispositivos móviles una mayor libertad para producir y comercializar equipos con sistemas operativos alternativos o versiones modificadas de Android. La investigación de la CNA se centró en los "contratos de compatibilidad" que Google exige a los fabricantes para poder acceder a sus aplicaciones y servicios, como la Play Store. Según la autoridad, estas condiciones dificultaban en la práctica que las empresas pudieran desarrollar o vender dispositivos con sistemas operativos diferentes, consolidando así el dominio de Android en el mercado. Ante las preocupaciones de la CNA, Google presentó una serie de compromisos que fueron aceptados por el regulador. Como resultado, los fabricantes ahora podrán "fabricar y distribuir libremente dispositivos con otros sistemas operativos diferentes a Android", lo que según la comisión, ampliará las alternativas disponibles, reducirá costos y fomentará la innovación en el ecosistema de software. La decisión se alinea con acciones regulatorias similares tomadas en otras jurisdicciones a nivel mundial y es parte de un esfuerzo más amplio en México para supervisar los mercados digitales. La CNA ha subrayado que vigilará el cumplimiento de estos compromisos y continuará investigando prácticas que limiten las opciones para los consumidores en la economía digital.