Esta estrategia, delineada por el nuevo director ejecutivo Anthony Enzor-DeMeo, busca modernizar Firefox y hacerlo más competitivo frente a rivales como Google Chrome, que domina el mercado con una cuota del 66.2% frente al 2.88% de Firefox.

Enzor-DeMeo ha enfatizado que la IA "siempre debe ser una opción, algo que las personas puedan desactivar fácilmente". Las nuevas funciones de IA no reemplazarán las herramientas existentes, sino que se ofrecerán como complementos, incluyendo asistentes de navegación, resúmenes automáticos de contenido web y herramientas para desarrolladores. Este movimiento se produce en un contexto en el que Mozilla ha estado integrando IA de manera progresiva, como tras la adquisición en 2023 de Fakespot, una plataforma que detecta reseñas falsas. La promesa de un control total sobre estas funciones es clave para mantener la confianza de su base de usuarios, que históricamente ha elegido Firefox por su compromiso con la privacidad y el software de código abierto. Mozilla reitera que cualquier implementación de IA seguirá sus principios de transparencia, control del usuario y protección de datos.