La compañía está desarrollando un "interruptor de apagado de IA" que permitirá deshabilitar de manera global todas las características que utilicen esta tecnología, asegurando que su adopción sea completamente opcional. Esta estrategia busca equilibrar la necesidad de innovar y competir en un mercado dominado por navegadores como Google Chrome, que ya integran IA, sin alienar a su base de usuarios, que valora Firefox precisamente por su enfoque en la privacidad y el software de código abierto. El director ejecutivo de Mozilla Corporation, Anthony Enzor-DeMeo, ha sido claro al afirmar que la inteligencia artificial "siempre debe ser una opción, algo que las personas puedan apagar fácilmente". Las nuevas funciones de IA no reemplazarán las herramientas existentes, sino que se ofrecerán como complementos. Entre las posibles incorporaciones se mencionan asistentes de navegación, resúmenes automáticos de contenido web y herramientas para desarrolladores basadas en modelos de lenguaje. Con esta aproximación, Mozilla apuesta por la IA como un factor de diferenciación para recuperar cuota de mercado, pero condiciona su implementación a tres principios fundamentales: transparencia, control del usuario y protección de los datos personales. La decisión de ofrecer un control total sobre la IA podría ser clave para mantener la confianza de su comunidad en una era de creciente integración algorítmica.