El principal diferenciador del Motorola Edge 60 Pro es su construcción ultra resistente.
El dispositivo cuenta con la certificación militar MIL-STD-810H, que garantiza protección contra caídas, rayones y temperaturas extremas que van desde -20 °C hasta 60 °C.
A esto se suma una doble certificación de resistencia al agua y al polvo, IP68 e IP69, esta última capaz de soportar chorros de agua a presión, una característica poco común en smartphones de consumo.
La pantalla pOLED curva de 6.7 pulgadas está protegida por Corning Gorilla Glass 7i. En su interior, el teléfono está potenciado por el procesador MediaTek Dimensity 7300, acompañado de 12 GB de memoria RAM y 512 GB de almacenamiento. El sistema de cámaras es versátil, con un sensor principal Sony LYT-700c de 50 megapíxeles con estabilización óptica, un ultra gran angular también de 50 MP y un telefoto de 10 MP con zoom óptico 3x. El software corre sobre Android 15 con las funciones de "moto AI", que buscan optimizar la experiencia del usuario. Con esta propuesta, Motorola busca atraer a un público que valora no solo el rendimiento, sino también la capacidad de un teléfono para soportar las exigencias del uso diario en condiciones adversas.












