La nueva funcionalidad, que según los reportes comenzó su implementación en India, permite modificar la parte del nombre de usuario que precede a ‘@gmail.com’ sin afectar los datos, correos, contactos o servicios asociados a la cuenta, como Google Drive o YouTube. Uno de los aspectos más destacados es que la dirección de correo original no se elimina, sino que se convierte en un alias de la nueva. Esto significa que los correos enviados a la dirección antigua seguirán llegando a la bandeja de entrada del usuario y se podrá seguir iniciando sesión con ambas direcciones. Sin embargo, la compañía ha establecido ciertas limitaciones para evitar abusos: el cambio de nombre de usuario solo podrá realizarse un máximo de tres veces en la vida de la cuenta, y deberá transcurrir un periodo de 12 meses entre cada modificación. Google también ha recomendado realizar una copia de seguridad de la cuenta como medida de precaución antes de efectuar el cambio. Esta medida responde a un reclamo histórico de la comunidad de usuarios, quienes hasta ahora se veían obligados a crear una cuenta completamente nueva y migrar manualmente su información si deseaban cambiar un nombre de usuario considerado vergonzoso, anticuado o poco profesional.

El despliegue de esta característica será gradual a nivel global, por lo que podría tardar semanas o meses en estar disponible para todos los usuarios.