Esta apertura no se limita únicamente a la migración de datos entre sistemas operativos.

La actualización también contempla una mayor compatibilidad con accesorios de marcas competidoras. Los usuarios de iPhone en Europa podrán conectar de manera más sencilla sus dispositivos con audífonos inalámbricos y relojes inteligentes que funcionan con Android. Un aspecto relevante de esta mejora es la capacidad de enviar notificaciones desde el iPhone a un smartwatch de otra marca, una funcionalidad que hasta ahora estaba muy restringida.

La Comisión Europea ha acogido con satisfacción estas medidas, viéndolas como un paso positivo hacia un mercado digital más abierto y competitivo.

Aunque motivado por la presión regulatoria, este cambio en la filosofía de Apple podría redefinir la dinámica entre los dos ecosistemas móviles más grandes del mundo, ofreciendo a los consumidores una mayor libertad de elección y una experiencia de usuario más integrada, independientemente de las marcas que utilicen.