Sin embargo, Google ha establecido reglas estrictas para evitar abusos.
Los usuarios solo podrán realizar un máximo de tres cambios en la vida de la cuenta y deberán esperar un periodo de 12 meses entre cada modificación. Esta medida busca ofrecer flexibilidad sin comprometer la estabilidad y seguridad del servicio, permitiendo a los usuarios actualizar su identidad digital sin perder su historial y conexiones acumuladas a lo largo de los años.













