Además, el dispositivo ofrece una notable resistencia con certificaciones IP68, IP69 e IP69K, superando a muchos de sus rivales. La pantalla es otro de sus puntos fuertes: un panel OLED de 6.82 pulgadas con resolución 1.5K, una tasa de refresco de 185 Hz y un brillo máximo de 6,000 nits. En el apartado fotográfico, a diferencia de otros teléfonos gamer, el Honor WIN no escatima, con un sistema triple que incluye un sensor principal de 50 MP con OIS y un telefoto también de 50 MP. Por su parte, el Honor WIN RT ofrece una alternativa más asequible con el procesador Snapdragon 8 Elite y algunas diferencias en la configuración de cámaras. La serie se complementa con el HONOR 400, un modelo de gama alta con cámara de 200 MP y batería de 6,000 mAh, que refuerza la estrategia de la marca por ofrecer especificaciones de vanguardia en distintos segmentos.