Muchos televisores fabricados antes de 2021 carecen del hardware necesario para procesar estos nuevos estándares.

Además, la creciente incorporación de funciones de IA, como la optimización de imagen y sonido en tiempo real o el reconocimiento de voz avanzado, requiere procesadores especializados (NPU) que no están presentes en modelos más antiguos.

Esto crea una brecha funcional donde los televisores, aunque físicamente operativos, se vuelven digitalmente obsoletos.

Dispositivos como el Xiaomi TV Box S 3rd Gen, que funciona con Android TV, y televisores de marcas como Cuory y Sony, que también utilizan el sistema operativo de Google, dependen de este soporte continuo para mantener su vigencia en un mercado cada vez más competitivo y exigente.