En lugar de desechar un teléfono inteligente antiguo, existen múltiples formas prácticas y económicas de reutilizarlo, extendiendo su vida útil y ahorrando en la compra de nuevos dispositivos. Gracias a la versatilidad del sistema operativo Android, un celular que ya no se usa como dispositivo principal puede transformarse en una cámara de seguridad, un control remoto universal o una consola de videojuegos retro. Una de las aplicaciones más populares es convertir el viejo teléfono en una cámara de vigilancia. Utilizando aplicaciones como AlfredCamera o Manything, el dispositivo puede transmitir video en tiempo real a través de Wi-Fi al teléfono actual del usuario. Estas aplicaciones suelen incluir funciones de detección de movimiento, enviando notificaciones cuando registran actividad y guardando clips en la nube.
Para un funcionamiento óptimo, se recomienda mantener el teléfono conectado a una fuente de alimentación constante y ubicarlo en un punto estratégico con buena cobertura Wi-Fi.
Otra opción es usarlo como un centro multimedia.
Se puede descargar la aplicación de un proveedor de televisión o de servicios de streaming como Netflix o Prime Video para tener un televisor extra en cualquier habitación. Conectado a un altavoz Bluetooth, también puede funcionar como un sistema de sonido dedicado para música y pódcast. Además, un teléfono antiguo es ideal como control remoto universal para electrodomésticos inteligentes y televisores, o como una consola de juegos portátil, aprovechando servicios de suscripción como Apple Arcade (en el caso de un iPhone) o emuladores para juegos retro, liberando así el dispositivo principal de estas tareas.
En resumenUn celular Android antiguo puede reutilizarse de manera efectiva como una cámara de seguridad con detección de movimiento, un centro multimedia para streaming, un control remoto universal o una consola de juegos. Estas soluciones no solo son económicas y sostenibles, sino que también extienden la vida útil de la tecnología que ya poseemos.