La recién lanzada serie iPhone 17 de Apple introduce mejoras significativas en rendimiento y fotografía, pero también revela una estrategia de producto que no ha resonado por completo en todos los mercados. Mientras los modelos Pro se consolidan como líderes tecnológicos, el innovador pero ultradelgado iPhone Air enfrenta una demanda decepcionante, llevando a Apple a realizar drásticos recortes de producción. El iPhone 17 Pro Max destaca en el ámbito fotográfico, compitiendo directamente con rivales como el Huawei 80 Ultra, y su potente chip A19 Pro está respaldado por una cámara de vapor para una refrigeración eficiente que permite un rendimiento sostenido.
A nivel de software, los nuevos modelos, a partir del iPhone 15, pueden convertir fotos estándar en imágenes con modo Retrato gracias a Apple Intelligence.
Sin embargo, el gran protagonista de la gama, el iPhone Air, no ha logrado capturar el interés del mercado occidental. A pesar de su diseño extremadamente delgado, las ventas han sido inferiores a las esperadas, lo que, según el analista Ming-Chi Kuo, ha llevado a Apple a ordenar un recorte de producción del 80%. Curiosamente, el modelo ha sido un éxito en China, donde el diseño es un factor de compra crucial.
Este resultado mixto evidencia la dificultad de Apple para encontrar una fórmula exitosa para su cuarto modelo no profesional, después de los intentos fallidos con las variantes “mini” y “Plus” en generaciones anteriores.
En resumenLa serie iPhone 17 demuestra la destreza tecnológica de Apple, especialmente en sus modelos Pro, pero también subraya un error de cálculo estratégico con el iPhone Air. La tibia recepción del mercado occidental al diseño ultradelgado sugiere que los consumidores priorizan la autonomía y las prestaciones sobre la delgadez, obligando a Apple a reevaluar su segmentación de productos.