Pruebas exhaustivas demuestran que, si bien los modelos más antiguos siguen siendo competentes para tareas diarias, la brecha generacional es innegable en usos intensivos.

Una prueba realizada por el canal PhoneBuff, utilizando un brazo robótico para garantizar la igualdad de condiciones, comparó seis generaciones de iPhone, desde el 12 Pro hasta el 17 Pro. Los resultados revelaron que en tareas cotidianas como abrir aplicaciones o documentos, la diferencia entre el modelo más antiguo y el más nuevo era de apenas un segundo.

Sin embargo, en escenarios exigentes, la superioridad del iPhone 17 Pro es abrumadora. En edición de fotografía con Photomator, fue 40 segundos más rápido que el iPhone 12 Pro, y en edición de video con Adobe Premiere, la diferencia fue de 37 segundos. Una de las claves de este rendimiento es la gestión térmica. Durante pruebas de estrés, los iPhone 15 y 16 Pro sufrieron de “throttling” (reducción de rendimiento por calor), siendo superados incluso por modelos más antiguos. En cambio, el iPhone 17 Pro, gracias a su nueva cámara de vapor, mantuvo un rendimiento constante sin sobrecalentarse. Más allá de la potencia bruta, el salto cualitativo para quienes actualizan desde un iPhone 14 o anterior se encuentra en la pantalla ProMotion de 120 Hz, que ofrece una fluidez que cambia por completo la experiencia de uso. El iPhone 17 también fue galardonado como el mejor móvil de gama alta en los Premios Xataka NordVPN 2025, mientras que el 17 Pro Max obtuvo el segundo lugar en la gama superalta.