La decisión evoca la estrategia de iOS 12, que en 2018 se centró en mejorar drásticamente el rendimiento en dispositivos antiguos después de un problemático iOS 11. De manera similar, se espera que iOS 27 optimice el uso de los procesadores y la gestión de memoria para que las funciones de IA sean rápidas y no consuman recursos de forma desmedida. Aunque el foco principal será la estabilidad, las filtraciones indican que la actualización traerá consigo “mucha IA”, aunque esto podría significar que algunos modelos de iPhone más antiguos queden fuera de la lista de compatibilidad.