En lugar de descuentos directos, la compañía ofreció tarjetas de regalo para futuras compras en sus tiendas físicas y en línea.

Los montos variaron según el producto, desde 20 euros por la compra de unos AirPods 4 hasta 200 euros por un MacBook Pro con chip M4 Pro o Max.

Esta estrategia busca fidelizar al cliente, incentivando una segunda compra dentro del ecosistema de la marca.

Por otro lado, los distribuidores autorizados como Amazon, MediaMarkt y K-tuin adoptaron un enfoque más tradicional y agresivo, aplicando descuentos directos sobre el precio final.

El caso más notable fue el del iPhone Air, cuyo precio se redujo en un 10%, pasando de 1,219 a 1,099 euros, eliminando una barrera de costo importante para este modelo de diseño ultradelgado. Otros productos con rebajas significativas incluyeron los AirPods Pro 3, que bajaron a 219 euros; el iPad Air M3, disponible por 499 euros; y el MacBook Air M4, que alcanzó un precio de 859 euros.

Esta doble estrategia ofreció a los consumidores la flexibilidad de elegir entre el valor añadido de una tarjeta de regalo en la tienda oficial o un ahorro inmediato en distribuidores autorizados.