Expertos y la propia Apple han desmentido varias creencias populares.

Una de las más extendidas es que dejar el iPhone cargando toda la noche degrada la batería. Sin embargo, iOS incorpora la función "Carga optimizada", que aprende los hábitos del usuario para detener la carga al 80% y completarla justo antes de que la persona se despierte, minimizando el estrés sobre la batería. Otro mito común es que cerrar las aplicaciones desde la vista de multitarea ahorra energía. En realidad, esta acción obliga al procesador a trabajar más la próxima vez que se abre la aplicación, consumiendo más batería que si simplemente se "despertara" desde su estado de suspensión. Craig Federighi, vicepresidente de ingeniería de software de Apple, ha confirmado que no es necesario hacerlo.

Lo que realmente daña la batería no es la carga rápida, sino el calor excesivo. El iPhone gestiona la velocidad de carga para evitar sobrecalentamientos, reduciéndola a partir del 50%. Por tanto, la recomendación clave es evitar cargar el dispositivo en ambientes muy calurosos o mientras se realizan tareas intensivas. Finalmente, se insiste en la importancia de usar cargadores y cables certificados ("Made for iPhone") para evitar daños en el chip de carga del dispositivo.