Los AirPods de Apple están trascendiendo su función como simples auriculares para convertirse en potentes dispositivos de comunicación y salud. La inminente llegada de la traducción en tiempo real con iOS 26.2 a Europa es la prueba más tangible de esta evolución, mientras que un reciente estudio de investigación de Apple desvela un futuro aún más ambicioso: la capacidad de leer señales cerebrales. La función de traducción simultánea, que estará disponible en los AirPods Pro 2, AirPods Pro 3 y AirPods 4, utiliza la potencia de Apple Intelligence en los iPhones compatibles para interpretar conversaciones en diferentes idiomas al instante. Una prueba realizada en Viena con una versión beta de iOS 26.2 demostró que el sistema es sorprendentemente eficaz y discreto, permitiendo al usuario entender a su interlocutor en su propio idioma sin necesidad de sacar el teléfono.
Aunque se detectó un ligero retraso entre la frase original y su traducción, la experiencia fue descrita como fluida y natural, similar a "tener superpoderes auditivos".
Para activar la función, basta con presionar los vástagos de los AirPods. Paralelamente, Apple ha publicado un estudio que explora el uso de sensores en los auriculares para captar señales neuronales (electroencefalografía), lo que podría abrir la puerta a futuras aplicaciones en salud mental y control de dispositivos mediante el pensamiento. Aunque esta tecnología se encuentra en una fase experimental y enfrenta grandes desafíos técnicos y éticos, demuestra la dirección en la que Apple está investigando. Estas innovaciones se suman a las capacidades de salud ya presentes, como la medición de frecuencia cardíaca en los AirPods Pro 3, consolidando a los auriculares como una pieza clave del ecosistema de bienestar de Apple.
En resumenApple está transformando los AirPods en herramientas multifuncionales, con la traducción en tiempo real como su próxima gran funcionalidad disponible para los usuarios. A largo plazo, la investigación de la compañía en la detección de señales cerebrales sugiere un futuro en el que los auriculares podrían jugar un papel crucial en la salud y la interacción persona-computadora.