Aunque ni OpenAI ni Apple han hecho un anuncio oficial, esta integración tendría un sentido estratégico claro.

Dado que muchos usuarios ya recurren a ChatGPT para consultas médicas —una práctica no recomendada por profesionales—, conectar el chatbot con datos reales del usuario podría mejorar la calidad y pertinencia de sus respuestas. Al igual que otras aplicaciones de fitness y bienestar, ChatGPT solicitaría permiso para leer los datos de Salud, permitiéndole analizar patrones y generar rutinas de ejercicio, consejos de alimentación o estrategias de sueño adaptadas a cada individuo. Esta posible alianza se enmarca en una tendencia más amplia de Apple por fusionar la salud con la inteligencia artificial. Se rumora que la propia compañía está desarrollando un servicio de suscripción de salud con IA y que su futura versión de Siri estará potenciada por los modelos Gemini de Google. A pesar del potencial de esta integración, los expertos recuerdan los peligros de depender de una IA para diagnósticos médicos, ya que no puede reemplazar el juicio de un profesional de la salud ni comprender los matices clínicos necesarios para un diagnóstico certero.