Apple define su estrategia de inteligencia artificial con un enfoque que prioriza la integración sutil y la privacidad del usuario, distanciándose del modelo de sus competidores. En lugar de presentar la IA como un destino o una aplicación separada, la compañía la implementa como una capa "invisible" que potencia las herramientas existentes en su ecosistema. Bob Borchers, vicepresidente de Marketing de Producto de Apple, afirmó que el objetivo es que la IA esté disponible donde el usuario la necesita, sin que tenga que buscarla. Esta filosofía se materializa en Apple Intelligence, que integra funciones como resúmenes automáticos y herramientas de escritura directamente en el sistema operativo.
Para potenciar sus capacidades, Apple ha establecido alianzas estratégicas.
Actualmente, Siri puede delegar consultas a ChatGPT de OpenAI, una integración que, según los acuerdos, se realiza sin compartir datos para entrenamiento y sin publicidad. Sin embargo, los rumores apuntan a un pacto más profundo y costoso con Google para integrar su modelo Gemini directamente en la infraestructura de servidores de Apple, lo que podría relegar a ChatGPT a un papel secundario. Esta estrategia de múltiples socios se complementa con un fuerte énfasis en la confianza y la privacidad, utilizando una combinación de procesamiento en el dispositivo y el sistema "Private Cloud Compute" para proteger los datos del usuario. La reestructuración interna, con la salida del jefe de IA John Giannandrea, también indica que la compañía está reajustando su rumbo en este campo crucial para su futuro.
En resumenApple apuesta por una inteligencia artificial integrada y discreta, enfocada en mejorar la experiencia del usuario sin comprometer la privacidad. Su estrategia se apoya en alianzas con OpenAI y, según rumores, con Google para potenciar a Siri, mientras mantiene un control estricto sobre los datos y redefine su liderazgo interno en el área.